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¿Al fin conoceremos a la Bestia, la que hasta hoy, reposa bajo un velo indescifrable y de especulaciones?


¿Que curioso no?... el Papa Benedicto XVI va a hacer efectiva su renuncia el 28/02/2013 y como todos sabemos cada Papa representa la figura del "Vicario del Hijo de Dios" que en latín se escribe "Vicarivs Filii Dei" (la v es = u en latín). Y aunque no se perciba diferencia alguna entre la fecha de la renuncia efectiva del Papa y la anterior frase, si que la hay.

Veamos:

Si sumamos todos los dígitos de la fecha de renuncia de Benedicto XVI, de esta manera: 2 + 8 + 0 + 2 + 2 + 0 + 1 + 3 = 18 = 6 * 3 = 6+6+6 (El número Bíblico que hace referencia a la Bestia = 666)

Ahora, si en la frase en latín "Vicarivs Filii Dei" reemplazamos cada letra con el número Romano correspondiente, obtenemos:

Para VICARIUS: V = 5, I = 1, C = 100, I = 1, U (o V) = 5 => 112 
para FILII: I = 1, L = 50, I = 1, I = 1 => 53
para DEI: D = 500, I = 1 => 501

total: 112 + 53 + 501 = 666

Según la Biblia, en el Nuevo Testamento, la alusión al 666 es la siguiente:

"Aquí hay sabiduría: El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis" (Ap 13:18).

Y si es un número de hombre, entonces podría inferir que es un nombre de una persona, por lo que queda la incógnita de, ¿cual será el nuevo "Vicario del Hijo de Dios" que portará el nombre, cuyas letras desvelen el número 666?

Y si buscamos algo mas de información, respecto del lenguaje en que hablaba Jesús al momento de sus predicas, Él utilizaba el Arameo, y justamente en este lenguaje, la SEXTA letra es la W, e incluso ella se escribe como un 6 al revés. Por lo que el número de la Bestia (666) en Arameo se escribiría de la siguiente manera:

WWW 

Ups!... o sea que nos encontramos ante otra cuestión. ¿El número de la Bestia, en lugar de hacer referencia a un nombre de una persona, hará referencia a la World Wide Web?, ¿a la Internet? Y me pregunto esto ya que en Apocalipsis 13:17 dice lo siguiente:

"... y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre."

Recordemos que el mundo económico y financiero de hoy en día se basa en transacciones soportadas al 100 % por medio de la Nube Digital, por Internet, por lo que solo resta una sola cosa, ante tantas especulaciones y coincidencias... esperar con sabiduría, sea lo que sea, lo que signifique ese 666, que sea para el bien de la humanidad toda.

Nelson J. Ressio

Y Galileo Galilei, al fin se hizo comprender.


A este nuevo aspecto en el que me voy a explayar ahora, lo tomaré desde una perspectiva muy alejada de mi ser, donde aplicaré una total objetividad… dentro de mis humanas posibilidades, por supuesto, y como trato de hacerlo cada día.

Todos sabemos que el día 13 de febrero p.p., se desencadenaron dos eventos muy significativos para el mundo entero, concurriendo ambos en un lugar revelador… también para la humanidad; y que fue la renuncia del Papa Benedicto XVI, la caída del rayo sobre la cúpula de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Tres coincidencias… dos eventos… y un lugar… todos muy manifiestos para mas de mil millones de cristianos en todo el mundo… en el mismo día. (Ver mi publicación anterior sobre este tema).

Pero, ayer 15 de febrero, ocurrió otro gran evento, que literalmente sacudió una basta zona de una localidad Rusa, por medio de la onda expansiva producida a partir de su explosión a treinta kilómetros de altura. Un meteorito de unas diez toneladas y dos metros de diámetro ingresó a la atmósfera terrestre sobre la localidad Rusa de Chelyabinsk a una velocidad de mas de 50 mil kilómetros por hora, causando daños materiales e hiriendo a muchas personas indirectamente, como ya es sabido.

Ahora, algunos se estarán haciendo la siguiente pregunta, ¿Qué tienen que ver, los eventos del Vaticano con el meteorito en Rusia? En principio no se ve relación alguna. Sería una coincidencia mas, y no convergente; al contrario de como se dieron aquellos, con la dimisión papal, el rayo, y el Vaticano, acontecidos todos en el mismo día 13.

Pero si agudizamos un poco más nuestro raciocinio objetivo, y tratamos de recordar quién fue uno de los pocos hombres que se enfrentaron con la Santa Inquisición romana de la Iglesia Católica, presentando teorías tan reveladoras e indiscutibles, por el simple, pero a la vez significativo hecho, de que las podía demostrar y hacer ver con los propios ojos de los demás; y hasta hacer caer teorías, muy remotas y antiguas, como la llamada Geocentrismo (idea de que todo el universo gira alrededor de la tierra), avalada esta, por la Iglesia en aquel momento; proponiendo él, otra teoría denominada Heliocentrismo, la que expresa que todos los planetas giran alrededor del sol.

Pero, se preguntarán, ¿en donde está la otra coincidencia, en relación al meteorito que cayó ayer, 15 de febrero, en Rusia?
Pues, esta gran personalidad, acusado por la iglesia de introducir doctrinas heréticas en sus libros, quien fue un astrónomo, matemático, filósofo y físico ITALIANO (¿otra coincidencia?) quien fue un gran impulsor de la revolución científica, padre de la ASTRONOMIA moderna y padre de la CIENCIA (¿contraria al dogma?), nació un 15 DE FEBRERO de 1564, en la ciudad Italiana de Pisa.

Con esta nueva coincidencia (un evento astronómico como el meteorito de Rusia); que si bien se da a dos días después de las otras tres coincidencias concurrentes en el vaticano, en ITALIA, nombradas más arriba (y detalladas en mi publicación anterior aquí en Facebook); coincide en fecha, con el nacimiento de ese Padre de la Astronomía moderna, quién, por desbaratar la teoría del Geocentrismo, se ganó muchos enemigos defensores de esta, y uno de esos enemigos fue la Iglesia Católica Romana, desde donde, por medio de la mano de la Santa Inquisición (Hoy llamada Congregación para la Doctrina de la Fe), lo tuvo en la mira por muchos años.

Y me animaría a agregar otra coincidencia mas, y es que en la primera mitad del siglo XVIII, el ***Papa Benedicto XIV*** (14) da total crédito y acepta todas las obras referentes al Heliocentrismo de Galileo.

Debo decir que esta vez es obvio, que es mucho más difícil emular un meteorito (visto y registrado en vivo por miles de personas), que una simple foto de un rayo, como para que este evento de ayer 15/02, en Rusia, sea causado por una mano humana. Pero… toda causa tiene su efecto, ¿no?, y el efecto es lo que a algunos le “interesa” a veces. Y estamos acostumbrados a ser meros efectos, ya que todo cuanto existe sobre la faz de la tierra, e incluso la tierra misma, conformamos en conjunto, elementales efectos de un proceso causal mucho mayor… la mismísima creación del universo.

De todas maneras, de mi parte, lo sucedido en el día 13 (Papa, rayo, Vaticano, Italia) y el día 15 (Ciencia, Galileo, Meteorito, Italia, Rusia), me deja un mensaje bastante claro… llamémosle coincidencias, llamémosle teoría del caos, llamémosle designio Divino, llamémosle intencionalidad para CAUSAR un EFECTO… pese a todo eso (Meteorito-Ciencia después del Rayo-Dogma), tengo algo muy bien en claro, desde siempre… y es que la razón, al fin superará al dogma.

Nelson J. Ressio

El Rayo que no partió la Cúpula del Vaticano.


Las coincidencias existen, y vaya que si, ya que en el gran remolino de eventos caóticos que sobrelleva esta Nave Nodriza, que es nuestra tierra, esos eventos coincidentes, desde los mas simples hasta los mas complejos e inesperados, se desencadenan en algún momento y lugar muy cercanos entre si; rozando con la convergencia diría yo.

Pero, a veces, esas coincidencias salen de lo común, de lo razonablemente acostumbrado, y que todos los que la percibimos, lo hacemos colocándole, por lo menos al principio, una mezcla de subjetividades y objetividades, pero por el solo hecho de que esas “concurrencias de eventos” nos llaman poderosamente la atención por la relación entre su cercanía temporal, su lugar y sus significados explícitos e implícitos.

En este caso, estoy hablando de dos eventos coincidentes y significativos para el mundo entero, y que son la renuncia del Papa Benedicto XVI y la caída (aunque eléctricamente es una elevación) de un rayo justo sobre el pararrayos que se encuentra en la sima de la Cúpula de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Una convergencia de dos eventos reveladores en un lugar revelador, teniendo estos tres hitos, relaciones entre si.

Mas allá de que la caída (o ascendencia hacia la nube) de un rayo sobre un pararrayos es un acontecimiento predecible y hasta previsto de que así sea, el relámpago que “cayó” sobre la Basílica de San Pedro, momentos después de la renuncia del Papa, responde claramente a tres cosas; responde a dos sucesos y un lugar, al extremo compatibles y muy demostrativos para la humanidad, ya que, según la Biblia, en el momento en que Jesús murió en la Cruz, un rayo partió en dos la cúpula del templo.

Con esto podemos inferir que, si bien las coincidencias se dan todo el tiempo; las de este tipo rayan con la intencionalidad, en lo que respecta al evento del rayo. Por supuesto que alguien, al leer este párrafo, se le podrá ocurrir la palabra, “conspiranóico” y está en todo su derecho, pero, dadas las circunstancias actuales de la Iglesia Católica en su relación con el poder económico-político mundial, y soportando a los anteriores entes, una tecnología que para muchos sería Ciencia Ficción, esa palabra “conspiranóico”, desaparecería de un plumazo. La tecnología, modifica nuestras realidades a diario, a veces sin percibirlo y a veces a gran escala, pero solo una mirada objetiva puede detectar el engaño.

Por lo tanto, y en base a lo antedicho, mi visión respecto del evento del rayo sobre la cúpula de San Pedro, en el Vaticano, supone un incidente que se escapa del baúl de las casualidades, para incluirse de una manera casi indiscutible, en el de las causalidades, debido a que, como expresa el sexto principio Hermético, “toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no reconocida…”, el rayo sobre el Vaticano, es la causa; y las mentes dormidas, receptoras de este evento y encadenadas a un dogma, aferrado este a no reconciliarse ni consigo mismo, y ni con la razón… son los efectos.

Además, podemos inferir que ese rayo, ya sea real o virtual, conlleva un mensaje simbólico al mundo entero. Pero, ¿Cuál será ese mensaje?, ¿Cómo lo interpretamos?, ¿Será el rayo de la iluminación que marca un comienzo de ese Nuevo Orden Mundial que tanto resuena por todos lados?, ¿O es el rayo de la condenación que marca la Biblia?, y si es esto último, ¿Quién o que será condenado?

De todas maneras, indudablemente la renuncia del Papa, el rayo posterior y el lugar en donde ocurrieron los dos primeros eventos, o sea la Cúpula de la Basílica de San Pedro; han generado en conjunto, sobre muchas personas dogmatizadas, un efecto que los lleva a pensar que fue producto de la Divinidad; pero además, el alimentar especulaciones e incredulidades en todo el mundo, en personas que anteponen la razón por sobre el dogma.

Nelson J. Ressio

¿Vatika, pondrá su cuota para el cambio?


El martes, 12 de Marzo de 2013, comenzó el Cónclave que eliogió al nuevo jefe de la Iglesia Católica Apostólica Romana.

Más allá de toda duda, se sabe que la Ciudad del Vaticano; cuyo nombre de origen pagano, proviene de la diosa Vatika, quien guardaba por la necrópolis ubicada sobre una de las colinas de Roma, y futuro cimiento para el actual Palacio Papal; es a la vez un Estado, un país, con la mayoría de las características que posee cualquier otro estado soberano en el mundo. Y con esto, consideramos de una manera casi indiscutible, la posibilidad de que dicha ciudad-estado sufra, desde hace mas de dos mil años, de las oscuras penurias, ocasionadas por las infaltables mentes pérfidas, torcidas y apócrifas que todo estado lleva sobre sus hombros, como una de las cargas más pesadas que le toca transportar a un país.

Por desventura, esa carga de amoralidades, no queda en esos hombros y listo; de ninguna manera; ya que, como muchos sabemos, el efecto de ese peso siniestro, se traslada o contagia, de una u otra manera, hacia cada uno de sus ciudadanos, lo que en el caso del Vaticano, es hacia sus fieles.

Debido a este tan terrible escenario de desolación moral, el cual es repetitivo en todos los estados del mundo, incluido en uno de los mas longevos de todos, el mismísimo Estado Vaticano; cada vez mas y mas fieles; especialmente los de menor edad, o mejor dicho, los que son mas nuevos en la Fe Católica, los que recién comienzan como receptores de dicha Fe, debido al traspaso generacional; dudan, se preguntan y desobedecen ciertos dogmas que el Catolicismo continúa pregonando, por el solo hecho de no hallarle, a dichos credos, una sustentabilidad lógica, silogística y pasibles de auto demostraciones, dentro de aquellas nuevas mentes que buscan la verdad fundamental, la verdad primordial, la verdad que ha causado todo lo que hoy percibimos y todo lo que hoy somos como seres humanos racionales, y que se fundamenta en los siguientes e inevitables auto discernimientos dentro de aquellas mentes inquietas: “¿Quién o que es Dios?, ya que un Dios omnipresente y omnisciente, ¿puede tener forma humana y a la vez estar a cada lado de cada uno de los habitantes del planeta… Católico?, ya que existen otras religiones, y con otro Dios antropomorfo, con lo cual, ¿este Dios Cristiano, no debería tener ingerencia en los fieles de aquella también?”.

Por consiguiente, y en respuesta a estos juicios a priori de esas mentes en constante búsqueda de esa verdad fundamental; y que además poseen un gran agregado gnóstico, alimentado este, gracias a vivir en una era dominada por la información, al alcance de casi cualquiera en cualquier parte del mundo; las contradicciones comenzarán a rondar dichas mentes, hasta que esa Gran Verdad Fundamental, la única verdad absoluta, comience a demostrárselas de a poco, y las respuestas a aquellos discernimientos comiencen a tener una lógica derivada de la razón pura, y no de una mera “creencia” a los dogmas provistos por el catolicismo (y demás religiones). El creer en algo que otros han impuesto, para nada indica o establece que ese “algo” deba “Ser” y “existir”. El creer no resulta en una existencia, sino que la existencia resulta en el creer. Y para ello, el uso de la razón introspectiva es la base fundamental para encontrar la espiritualidad. Cuando a cada ser humano se le enseñe, desde su nacimiento, pasando por su vida familiar y académica, que la verdadera y fundamental creencia es hacia el Dios interior; o sea, hacia la única verdad o proceso causal, absoluto, primigenio y creador, efectivizado dentro de uno mismo, sin que esto genere la idea del ego, ni mucho menos; la humanidad toda, o bien, el tejido social de todos los países/estados, contarán con una fortaleza indiscutible, ya que un tejido social basado en la introspección como búsqueda de la verdad espiritual, dará a luz una nueva Fe, tan necesaria en nuestros días, una Fe fundamentada por lo que existe, y no en una Fe basada en lo que se cree que existe; o sea, una Fe en los demás seres humanos, una Fe en el prójimo… en el próximo. Que desperdicio de esa tan deteriorada Fe, si no creemos en nosotros mismos ¿no?… es decir, entre nosotros mismos como seres humanos de razón. Que desperdicio de Fe, si solo esperamos la reacción de un solo “ser” que no es humano, y aunque “se parece a nosotros”, nunca nadie lo ha visto, ni siquiera para detener las tan aberrantes guerras, el hambre, la discriminación, la desigualdad social, la inseguridad, y un basto etcétera, entre los pueblos del mundo.

Entonces, en base a lo antedicho, a la corrupción de los estados, incluido el del Vaticano, y a las nuevas mentes constantemente informadas, en búsqueda de una verdad definitiva; y relacionando todo lo anterior a que mañana 12 de Marzo de 2013, comenzará un importante proceso decisorio para elegir a otro hombre mas en la lista de los sucesores del apóstol Pedro; por lo que, a través de estas líneas expreso mis deseos, desde lo mas profundo de mi ser, que el nuevo jefe del Catolicismo, traiga consigo un aire de renovación y modernización dentro de sus propias estructuras internas cuasi medievales, que se instruyan a cada una de sus Iglesias de todo el mundo para que inculquen entre sus fieles, la búsqueda del autoconocimiento por encima de toda creencia insostenible e indemostrable en este siglo XXI, que el estado bajo su mando, responda a todos los controles políticos y financieros internacionales, de la misma manera que lo hacen los demás estados del mundo, que el celibato se abolido de una vez por todas, ya que se le quita al hombre, en tanto hombre y no en tanto que su universal, la verdadera razón de la existencia como especie, pudiendo incurrir este; debido a la inherente búsqueda de la procreación y preservación de la especie; en delitos sexuales aberrantes. Y en relación a esto último, un pasaje bíblico del Nuevo Testamento dice, específicamente en la 1º carta del Apóstol San Pablo a Timoteo (3.2-5), lo siguiente: “Es necesario que el obispo sea irreprochable, casado una sola vez, casto, dueño de sí, de buenos modales, que acoja fácilmente en su casa y con capacidad para enseñar. [...] Que sepa gobernar su propia casa y mantener sus hijos obedientes y bien criados. Pues si no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo podrá guiar la asamblea de Dios?”.

Entonces, ¿porque no volver a esas sabias palabras de hace mas de 2000 años? El celibato, si bien en algún momento de la historia fue “normal”, es totalmente inconcebible para este siglo XXI.

Con todo lo antedicho y mucho más, el flamante Pontífice, va a tener que luchar, sí, luchar, para renovar y modernizar al cristianismo. El nuevo Papa deberá hacerle frente, tanto a las doctrinas ortodoxas y medievales, como a las luchas de poder internas dentro de su estado. Tendrá también al alcance de su mano, la posibilidad de reconciliarse con las otras corrientes de pensamiento no dogmáticas, que por estar basadas en la razón y abiertas a mentes de diferentes credos, desprovistas de fanatismos de cualquier tipo, y sin adorar a deidades antropomorfas, sufrieron condenas y persecuciones por parte de la Iglesia Católica.

Por lo anterior expresado, y por el bien de la humanidad toda, le deseo el mejor de los éxitos al nuevo Papa, quien por sus decisiones basadas en la razón pura, deberá trasladar ese éxito, a cada uno de sus fieles alrededor del mundo Cristiano.

Nelson J. Ressio.

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